Mi idea era empezar a escribir un poco más adelante, pero estoy aprovechando estos días porque si no hay cambios tras descargar en la Spezia iremos a cargar a Roma un completo de ceniza para Amberes. Por lo tanto es probable que esté unas cuantas semanas desconectado.
En esta primera semana amén del tiempo que te toma familiarizarte con todo he tenido que hacer un test de seguridad. Y por si fuera poco durante el fondeo de espera en la Bahía de Algeciras aproveché para echar una pesquita. Sólo picó un catarro fantástico. Si aquí en el sur peninsular hace este frío, la risa que me va a entrar cuando estemos en la zona de influencia de los Alpes…
Así que ruego disculpen un poco la espesura que me noto por ahora.
En Algeciras hemos atracado en el muelle de Acerinox para llevar un pedido de unas tres mil setecientas toneladas de acero. Como ya indiqué aquí no se para nunca. Hay un atraque de descarga y otro de descarga. Mientras un barco descarga chatarra o minerales otro se lleva la producción y otros dos esperan fondeados a coger el sitio. Según hemos salido ya ha ocupado nuestro puesto otro carguero para llevar un pedido a Polonia y un tercero llegaba a fondeo para zarpar cargado hacia Inglaterra.
Como verán un poco por las fotos, el panorama es un poco Mad Max. Máquinas enormes de formas atípicas laborando por doquier como hormigas. Espectacular el trasiego de los pulpos de uñas metálicas moviendo toneladas de chatarra como si fueran puños de tierra en nuestras manos. Más aún cuando ves cómo aprovechan las inercias para con el movimiento pendular lanzar la carga de manera más rápida y cómoda.
Mientras en nuestra bodega los estibadores van armando un puzzle con las planchas y bobinas. Estas últimas se encajan de banda a banda y se enlazan entre sí con cintas metálicas. Lo último que queremos es un rollo de 22 toneladas bailando allí abajo. Además del peligro del desplazamiento de pesos en un embate podría cargarse los mamparos…
Para que se hagan una idea del valor de la carga, cada bobina de las grandes tiene un valor de 300.000 euros. Choca un poco con la imagen de papel higiénico para King Kong que da a primera vista.
A pesar de estar con la carga y con guardias sin interrupción, como alumno he tenido la ventaja de poder escaquearme y me he dado una vuelta por Algeciras.
El paseo ha sido agradable y he conocido un sitio nuevo, pero si no les pilla de paso no lo pongan en su lista de sitios pendientes. Menos para comer o echarse unas tapas…
Durante la tarde sólo están abiertas las dulcerías, churrerías, sitios de comida rápida y baretos que amortizaron la inversión antes de que yo empezara a afeitarme. Se ve que la gente aquí es un poco golosa de azúcar. Visto lo visto entrando la noche según abrían los locales que tienen aún partidas por amortizar, golosos de buen yantar no tienen pinta.
Otra cosa que choca es el contraste entre el reflejo de la crisis en locales cerrados, a la venta, en alquiler…, y el nivelazo de los concesionarios de coches. Están bien surtidos, bien ubicados, con identificación corporativa estándar todas las marcas. Luego cuando escuchas a los trabajadores de la acería, refinería y demás industrias fuertes hablando de sus audis y mercedes empiezas a entender la situación.
Si volvemos a atracar por estos lares aprovecho y tiro para La Línea a ver si hay contrates.
Bueno, a ver si para la próxima vez que tenga cobertura ya estoy con buen ritmo y me lo notan. Cuídense tropa...
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